Intercambio erróneo en primaria 3
Había pasado poco más de una semana desde que la magia activada por Eita hizo que un chico rudo y una señorita de buena familia intercambiaran cuerpos. Eita, Arisa en el cuerpo de Masato, y Masato en el cuerpo de Arisa. La extraña relación entre los tres continuaba dentro de lo que podía considerarse pacífico, sin causar problemas fatales, aunque sembraba cierta sensación de rareza a su alrededor. Sin embargo, el tiempo le trajo a Masato otra gran prueba y cambio. Masato sufrió el fenómeno fisiológico femenino por excelencia —es decir, la menstruación— como prueba de la salud y el desarrollo sexual de Arisa, una niña de quinto de primaria en pleno crecimiento. El peso y el dolor en el bajo vientre, junto con la intensa repulsión de tener que colocarse un objeto desconocido como una compresa en la entrepierna. El dolor le arrebataba la energía para hacer ejercicio y, para colmo, cualquier descuido amenazaba con dejar escapar ese tinte carmesí. Esa angustiosa incomodidad resultaba i...

